Parto Respetado

En el Sanatorio Anchorena elegimos trabajar dentro de ese concepto, que si bien se encuentra enmarcado en la Ley de Parto Humanizado, implica responsabilidad, respeto y el amor por nuestra tarea.

 ¿Qué es un parto respetado?

Es una modalidad de atención del nacimiento caracterizada por el respeto de los derechos de las familias en el momento del nacimiento.

 ¿Por qué elegimos trabajar así?

Consideramos a los padres y a la familia, junto al equipo de salud como protagonistas de la atención de la mujer embarazada, madre y su recién nacido. Creemos que todas las familias tienen derecho a recibir una atención segura, basada en la mejor calidad científica disponible. Estimulamos el respeto y la protección de los derechos de la mujer y del recién nacido por parte del equipo de salud. Promovemos la participación y colaboración de la familia en el cuidado de la embarazada y del recién nacido. Implementamos prácticas seguras y de probada efectividad.

 ¿Cuáles son esos derechos?

La Ley de Parto Humanizado 25929, promueve que se respete a la familia en sus particularidades, raza, religión, nacionalidad y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras e informadas.

La madre tiene derecho:

  • A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y posparto y participar activamente en las decisiones acerca de las alternativas distintas, si es que existen.
  • A ser considerada como persona sana, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.
  • A un parto respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados.
  • A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.
  • A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación.
  • A elegir quién la acompañe durante el trabajo de parto, parto y posparto.
  • A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.
  • A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.
  • A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña.
  • A ser informada específicamente sobre los efectos adversos del tabaco, el alcohol y las drogas sobre el niño o niña y sobre ella misma.

Toda persona recién nacida tiene derecho:

  • A ser tratada en forma respetuosa y digna.
  • A su inequívoca identificación.
  • A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación o docencia.
  • A la internación conjunta con su madre en sala.
  • A que sus padres reciban adecuado asesoramiento e información sobre los cuidados para su crecimiento y desarrollo, así como de su plan de vacunación.

El padre y la madre de la persona recién nacida en situación de riesgo tienen los siguientes derechos:

  • A recibir información comprensible, suficiente y continuada, en un ambiente adecuado, sobre el proceso o evolución de la salud de su hijo o hija, incluyendo diagnóstico, pronóstico y tratamiento.
  • A tener acceso continuado a su hijo o hija mientras la situación clínica lo permita, así como a participar en su atención y en la toma de decisiones relacionadas con su asistencia.
  • A un consentimiento informado sobre cualquier práctica médica que se le realice al niño o niña.
  • A que se facilite la lactancia materna de la persona recién nacida
  • A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados especiales del niño o niña

Acompañar a cada vez más familias, que nos eligen para tener sus bebés, es un orgullo y una de la tareas más reconfortantes que nos toca realizar como profesionales de la salud.

Servicio de Maternidad y Neonatología
Sanatorio Anchorena