Maternidad

Gracias por permitirnos ser parte de éste evento tan importante en vuestras vidas.

A continuación encontrarán pautas generales que respondan a las preguntas más frecuentes sobre el cuidado de su hijo/a en los primeros días de vida.

 Normas Generales

  • El Sanatorio Anchorena no realiza reservas previas de cama para partos. Ud. deberá acercarse por línea de Guardia. La internación en la Institución estará sujeta a disponibilidad.
  • La mamá deberá traer elementos de su preferencia, camisón y bata, pantuflas y ropa cómoda para su egreso, al igual que las mudas del bebé. El Sanatorio Anchorena le brindará el cartel de bienvenida para la habitación. Todos los elementos de aseo personal necesarios durante la estadía de la mamá y del bebé serán suministrados por la Institución.
  • Al momento de la internación el paciente deberá presentar indefectiblemente documento de identidad y credencial de cobertura médica.
  • La reserva para cesáreas las realiza el profesional a cargo del paciente, quien deberá estar acreditado en nuestra Institución.
  • No tomamos depósito previo.
  • No está permitido por normas infectológicas el ingreso de flores.
  • En el Sanatorio no se realizan cursos de pre partos.

 Inscripción de nacimientos

La Ley 26.413 del GCBA estableció un nuevo procedimiento para la inscripción de nacimientos a partir del 01/01/2013, por el cual los nuevos certificados de nacimiento son numerados, personalizados para cada institución y acompañados por una oblea también numerada, para asegurar la correcta identidad de los recién nacidos. Dicho certificado ya no se entrega a los padres, sino que debe ser enviado por las instituciones a la oficina del registro civil que le corresponde (en nuestro caso ubicada en la calle Vicente López 2050, dentro del Recoleta Mall, 3º nivel), lugar al que deben dirigirse los padres para la inscripción definitiva del recién nacido, teniendo 40 días corridos desde el nacimiento para hacerlo. De no haber inscripción por parte de los padres en ese lapso, el Registro Civil procederá a la inscripción de oficio con los datos que figuran en el certificado original. Si usted lo requiere se le entregará una fotocopia del original, exclusivamente de lunes a viernes de 9 a 18 hs. en el sector de Admisión.

 Modalidades del servicio de neonatología - Recepción

En el momento del nacimiento, su hijo será recibido por un neonatólogo del Servicio que estará entrenado para evaluar y responder de inmediato a los requerimientos que pueda tener su bebé en la sala de recepción.

Se le realizará un examen físico completo y detallado en presencia del padre o familiar. Recibirá la primera dosis de vacuna de Hepatitis B y Vitamina k intramuscular. Será identificado de dos formas: impresión plantar derecha del bebé y colocación de dos pulseras, ambas con igual numeración a la recibida por la mamá, las mismas deberán mantenerse hasta el momento del alta.

Durante su internación será evaluado diariamente por un médico del Servicio de Neonatología con quien podrán consultar sus dudas. En algunas oportunidades será necesario efectuarle controles de laboratorio durante sus primeras horas de vida como por ejemplo: el nivel de azúcar en la sangre (glucemia) y la cantidad de glóbulos rojos (hematocrito). Para esto, será trasladado al sector de nursery por la enfermera a cargo y se le informará todo al respecto.

Previo al alta, y habiendo cumplido las 36 hs de vida como mínimo, se le realizará una extracción de sangre para la pesquisa neonatal. Este examen es obligatorio y permitirá identificar a aquellos niños que requieran de estudios adicionales para la detección de algunas enfermedades congénitas potencialmente graves. La mayoría de estas enfermedades pueden con un diagnóstico precoz recibir tratamiento específico y oportuno. Los resultados de dicho estudio deberán ser retirados a partir de los 20 días por recepción de guardia ( lunes a viernes de 8-15 hs).

 Características habituales del recién nacido

Inmediatamente luego del nacimiento, el bebé presenta un color azulado en todo su cuerpo que se va modificando hasta tomar un aspecto rosado, pudiendo permanecer ligeramente azulados las manos y los pies. Esto tiene que ver con los cambios adaptativos que se generan la circulación sanguínea en las primeras 48 hs de vida.

El cuerpo del bebé puede estar cubierto de una sustancia cremosa (unto sebáceo) de color blanquecino, que desaparece en los primeros días y que no es conveniente removerlo, ya que lo protege de los cambios térmicos y las infecciones. La cabeza del bebé muy frecuentemente puede presentar deformaciones (sobre todo en los nacidos por vía vaginal) debido a las compresiones de la misma en el canal de parto. Esto es normal y revertirá en el transcurso de la primera semana de vida. También pueden presentar “chichones” que resolverán en uno o dos meses.

Los bebés recién nacidos sanos de término, tienen un estado de máxima alerta durante las primeras horas después del parto. Siempre que sea posible aproveche esas primeras horas de comunicación con su hijo mirándolo a los ojos a una distancia de 20 a 30 cm., tocándolo, hablándole y acunándolo. Se sorprenderá de la enorme interacción que pueden lograr desde los primeros minutos de vida.

En las primeras 48 hs de vida su bebé puede estar nauseoso y hasta presentar pequeñas regurgitaciones o vófrecuente y normal. No se recomienda ponerle cremas ni ungüentos. Con respecto al descenso del peso, es habitual que todo recién nacido pierda aproximadamente un diez por ciento de su peso de nacimiento durante la primera semana de vida y lo recupere entre los siete y los diez días de vida, especialmente en aquellos bebés con lactancia exclusiva.

El llanto del bebé está motivado por la necesidad de estar en brazos de sus papás y con menor frecuencia, asociado a dolor cólico, hambre, frío o calor. La respiración suele ser irregular, rápida y ruidosa en algunos momentos, alternando con momentos de respiración suave, silenciosa y superficial.

Es frecuente durante sus primeros días que respire como si tuviera su nariz obstruida y presente estornudos frecuentes. Esto es consecuencia del edema y las secreciones remanentes en las fosas nasales.

Luego de la alimentación es importante que haga eructar al bebé para reducir la cantidad de aire que queda en el estómago. De ésta manera, descansara más confortable y es menos probable que desarrolle cólicos. Al hacerlos eructar puede observarse una pequeña regurgitación de leche por la boca, que es totalmente normal. El hipo también es un fenómeno normal que no debe impedir la alimentación. La eliminación de la primera orina puede ocurrir durante el nacimiento o en mitos de líquido amniótico digerido. Algunas veces, más frecuentemente en los bebés nacidos por cesárea, ese líquido puede estar teñido con restos de sangre materna por el procedimiento quirúrgico. Si esto sucede, no se alarme y comuníqueselo a la enfermera de nursery que acudirá a evaluar al mismo.

Habitualmente, a partir del segundo día, los recién nacidos lucen más edematizados (hinchados) principalmente en los párpados (lo que dificulta su apertura). Algunas veces pueden tener derrames sanguíneos (hemorragia subconjuntivales) en la parte blanca del ojo que son totalmente benignos y de resolución espontánea en la primera semana de vida. A nivel de los párpados y en la nuca pueden presentar manchitas de color rojo que desaparecen con el tiempo y puntitos blancos en la nariz y en el paladar que también son benignos y de resolución espontánea.

El eritema neonatal es una de las erupciones más frecuentes. Se caracteriza por presentar manchas de color rosadas diseminadas a predominio del tronco y extremidades. Es de buen pronóstico y de carácter autolimitado..Las manchas asiáticas son de color azulado y se localizan más frecuentemente en la línea media posterior, a nivel de la cintura y/o en la región glútea. Son normales y desaparecerán durante los primeros dos a tres años de vida. La descamación de la piel también es un proceso habitual, sala de partos. El tránsito intestinal es muy variable. La eliminación de meconio (primera deposición) de características específicas: gomoso, inodoro y de coloración verde petróleo, se puede dar dentro de los dos primeros días de vida. Posteriormente, las deposiciones van cambiando las características y la frecuencia. Lo habitual es que durante la primer semana de vida y coincidiendo con la bajada de la leche materna, las deposiciones se presenten durante la mamada de manera explosiva y sean de características líquidas, abundantes, con grumos y de color amarillo mostaza. Son las llamadas deposiciones “de transición”. Los temblores y los sobresaltos son totalmente normales como respuesta a los estímulos externos. Tanto en los varones como en las mujeres pueden observarse tumefacción de mamas y hasta ecreción láctea. Este fenómeno es normal y transitorio y corresponde a una respuesta de la glándula mamaria frente a estímulos hormonales maternos. Las niñas pueden tener una pseudo-menstruación con flujo blanquecino o ligeramente sanguinolento también debido al estimulo hormonal materno. Tengan en cuenta que pueden aparecer manchas de color naranja o color ladrillo en el pañal que se deben a la presencia de sales de urato que se eliminan en la orina y que las mismas desaparecerán a medida que aumente el volumen de leche ingerido.

 Lactancia

El mejor alimento para el bebé es la leche materna. Esta contiene todos los elementos fundamentales para la adecuada nutrición del niño y ejerce acción protectora frente a las infecciones. El amamantamiento es un aprendizaje para ambos (madre-bebé) y juntos pueden superar las dificultades que se susciten. La lactancia es una experiencia única que forma un vínculo especial entre la madre y el hijo. Un bebé recién nacido a menudo solo lame el pezón las primeras veces. Cuando se prende, succiona un poquito, descansa, y luego succiona suavemente. Este patrón de succión y pausas es habitual en los primeros días de vida.

El contacto temprano con el pecho materno, tiene beneficios tanto para el bebé como para a madre. Para el bebé, porque la succión temprana le reanuda su actividad intraútero y lo alma de la tensión y el estrés del parto; el calostro que obtiene, aunque sea poquito, tiene anticuerpos que lo protegen de infecciones graves y hace que elimine precozmente el meconio. Para la madre, la succión del pecho estimulará la secreción de hormonas (principalmente occitocina) que provocará la “bajada” del calostro y a su vez las contracciones del útero.

Las contracciones reiteradas del útero desencadenadas por la succión pueden generar un ligero dolor abdominal (entuerto) en la madre. Esto último ayuda a controlar la hemorragia posparto y a recuperar más pronto el tamaño uterino. El estímulo más importante para la bajada de la leche es la succión del pecho. Por ese motivo es tan importante aprovechar el estado de alerta del bebé durante las primeras horas de vida. En los primeros días, la secreción láctea materna es el “calostro”, este es escaso, transparente, pero muy rico en proteínas y satisface todas las necesidades nutricionales del recién nacido. Esta secreción estará presente de 2 a 3 días. A partir del tercer día, la madre notará el cambio en sus mamas, con ligero dolor, turgencia, calor y hasta fiebre, que corresponden al inicio de la bajada de la leche.

Hay múltiples posiciones para el amamantamiento pero cada mamá deberá elegir la forma y posición en la que ella se encuentre más cómoda y placentera. Para evitar que se lastimen los pezones lo ideal es ir alternando las diferentes posiciones para lograr un efectivo drenaje de la glándula mamaria, la boca del niño debe abarcar todo lo que pueda de la areola y para retirarlo del pecho debe introducir su dedo con suavidad la a boca del bebé. Luego de la toma ayude a su bebé a eructar para eliminar el exceso de aire ingerido. Esto puede no ocurrir y no significa que algo ande mal. Simplemente hay que darle la oportunidad.

 Las primeras mamadas

Dos aspectos importantes a tener en cuenta

Posición de la mamá: sea que dé el pecho acostada o sentada tendrá que lograr estar relajada durante toda la mamada. Utilice almohadones ubicados estratégicamente para mejorar la postura. Posición del recién nacido: acomodar al bebé en distintas posiciones para lograr una adecuada estimulación. Lo esencial es que, cualquiera sea la posición en que esté colocado, quede enfrentado al cuerpo de su mamá, bien pegado; con el mentón bien apoyado en el pecho y con la cabeza y el cuerpo en un solo eje.

¿Por qué es bueno amamantar?

Porque la lactancia sin esquemas rígidos crea un vínculo y una comunicación especial entre madre e hijo. Porque proporciona al bebé un alimento perfecto que contribuye eficazmente a un crecimiento y desarrollo saludables. Porque protege contra muchas infecciones graves, disminuyendo así las internaciones y la mortalidad infantil. Porque favorece un mejor desarrollo emocional e intelectual. Porque la lactancia materna prolongada protege a los niños inmunológicamente a lo largo de toda su vida. Porque las mujeres que amamantan en forma exclusiva hasta los 6 meses y luego siguen amamantando frecuentemente cuando se agregan semisólidos (papillas) recuperan el peso pre-embarazo más rápido y más fácilmente a la vez que tienen una reducción en la incidencia de cáncer de mamas y ovarios. Porque la alimentación a pecho significa un importante ahorro de dinero. Porque disminuye el Síndrome de muerte súbita.

Posiciones

  • Posición clásica de acunamiento: El bebé está apoyado sobre un almohadón, de manera que la madre no tiene que levantarlo y solamente tendrá que atraerlo hacia su cuerpo para que quede enfrentado a ella. La mano libre de la madre sostiene el pecho levantándolo con cuatro dedos y solo el pulgar está arriba.
  • Posición sentada inversa: En esta posición, el antebrazo del lado que se va a amamantar está apoyado sobre un almohadón y sostiene al bebé enfrentado en un solo eje a la mamá. La mano sostiene la cabeza del bebé por debajo de la nuca. La mano libre de la madre puede sostener levantando el pecho con cuatro dedos por debajo.
  • Posición acostada: la madre y el bebé están recostados y enfrentados cara a cara. Tenga al bebé frente a usted y anídelo con el brazo del mismo lado que está dando de mamar.
  • Adhesión boca-pecho (prendida al pecho): Una posición adecuada favorece mucho una buena adhesión boca-pecho. Pero para que esta se realice bien, es necesario conocer y aplicar algunos detalles. Una vez que el bebé está bien posicionado para mamar, tome la mama por debajo con su mano libre y comience a rozar con el pezón el labio inferior de su bebé. El responderá abriendo ligeramente la boca y adelantando los labios. Si usted continúa rozando su labio, el bebé abrirá más la boca y su lengua estará ahuecada en el piso de la boca y con los bordes contra las encías. En ese momento levante la mama con su mano apuntando al paladar del bebé y atraiga al bebé contra su pecho. De esta manera, al cerrar la boca, quedara el pezón colocado entre el paladar duro y la lengua, y lo que apretara con sus encías y su lengua será la areola y no el pezón.

¿Cuáles son las dificultades que pueden surgir durante el amamantamiento?

  • Pezones dolorosos: Recuerde que el bebé debe prenderse de la areola y no del pezón. Intente ofrecer más frecuentemente el pecho para evitar así que el niño se prenda con mucha fuerza. Colocar la boca del bebé en posición correcta, enfrentado al pecho en forma perpendicular. Utilizar diferentes posiciones para la lactancia. Utilice cremas hidratantes sin vitaminas después de amamantar. La crema de caléndula es una buena opción. También puede utilizar como lubricante su propia leche. Mantener los pezones aireados. Evite el uso de jabones irritantes durante el baño.
  • Grietas: Pueden provocar el sangrado del pezón y dificultar la lactancia. La lactancia debe continuar extremando las medidas anteriormente mencionadas excepto que exista infección local. En el caso de que esta se presente, consulte con su médico obstetra.
  • Tensión láctea: Coincide con el momento de la bajada de la leche. Ofrezca con más frecuencia el pecho y amamante en diferentes posiciones. Aplique compresas con agua tibia en los pechos o masajéelos durante el baño, y si es necesario realice extracción manual antes de darle el pecho a su bebé. Esto permitirá alimentarlo mejor. Puede tomar analgésicos pero siempre consulte antes con su médico obstetra.

El chupete

La succión no nutritiva de los dedos es considerada como una actividad normal en el desarrollo fetal y neonatal. La succión no nutritiva se inicia en el útero y persiste hasta los 12 meses de edad. Este reflejo primario de succión es una actividad reconfortante para el feto y el recién nacido, y es como una preparación de la succión al pecho.

Es aconsejable el uso de chupete luego de las primeras 2 a 4 semanas de vida siempre y cuando la lactancia esté bien establecida. Está demostrado que el uso de chupete disminuye el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.

El llanto

El llanto es la forma natural de comunicarse de los bebés antes de desarrollar el lenguaje hablado. Por lo tanto será importante que usted tenga en cuenta que su interpretación será un aprendizaje.

Su bebé puede llorar porque tiene diferentes “necesidades”:

  • Alimento: necesidad que es variable dependiendo de la cantidad de calostro/leche que haya ingerido.
  • Succión: es una necesidad que el bebé tiene y sobrepasa la necesidad de alimentación, Es decir a veces necesitará succionar simplemente y lo podrá hacer con el pecho vacío o con el chupete.
  • Estímulo: es una necesidad básica de todo bebé. Puede llorar aún estando bien alimentado, Tal vez se deba a la necesidad de que le hablen, le canten, lo miren, le sonrían. Estos estímulos son importantes para su desarrollo emocional y madurativo.
  • Sueño: a veces los bebés lloran por que están muy excitados (muchas visitas, adaptación a la vida extrauterina, etc.) y al estar cansado no puede dormirse. El llanto le servirá de descarga para conciliar el sueño. Usted puede calmar a su bebé en el pecho, meciéndolo, cantándole, etc.
  • Upa: es una necesidad real en los bebés en los primeros 6 meses de vida, de esta manera estará más cerca y en contacto con la mamá. Recuerde…su bebé estuvo en contacto continuo dentro del útero.

El ombligo y resto del cordón umbilical

El ombligo de su bebé debe mantenerse limpio, seco y sin olor. Para ello, usted debe controlarlo en cada cambio de pañal. De ser necesario, debe higienizarlo sin temor con una gasa estéril con agua y jabón o solución jabonosa o alcohol tantas veces al día como sea necesario. Este procedimiento no le genera ardor ni dolor al bebé ya que el cordón umbilical no tiene fibras nerviosas. Recuerde dejar el cordón por fuera del pañal para que se mantenga seco. No lo envuelva ni cubra con gasas ni apósitos. Deben siempre mientras lo curan, mirarlo, tocarlo y olerlo para reconocer todo cambio que pueda suscitarse y consultar ante la menor duda. El cordón se cae, habitualmente, entre el séptimo y decimocuarto día de vida . Puede presentar una secreción escasa y sanguinolenta previo o posterior a su caída que no debe ser motivo de alarma. Si tiene dudas al respecto, consulte al neonatólogo o a su pediatra de cabecera.

El primer baño

Previa a la caída del cordón, su bebé puede ser higienizado con paños húmedos. El primer baño (de inmersión) puede realizarse luego de la caída del cordón umbilical. El baño se realiza con agua tibia y jabón blanco, neutro o de glicerina. Para el cambio de pañal y la higiene del bebé, le sugerimos utilizar un algodón humedecido con agua tibia (para las primeras deposiciones) o con óleo calcáreo (posteriormente). No debe colocar cremas, talcos o perfumes sobre la piel del bebé.

La ictericia

La ictericia corresponde a la coloración amarillenta de piel y mucosas de algunos recién nacidos y que se debe a la acumulación de un pigmento de metabolización hepática llamado bilirrubina. En la gran mayoría de los casos se trata de una situación transitoria que no representa un problema importante y por lo que se la denomina “ictericia fisiológica”. Aparece entre el segundo o tercer día de vida y desaparece alrededor de la semana. En casos muy específicos, la ictericia se debe a una enfermedad y estas si son de aparición más precoz y requieren de un tratamiento específico. Todo bebé ictérico será controlado clínicamente y por laboratorio en forma seriada. Se le realizará tratamiento específico con luminoterapia, en los casos que este indicado.

 Consultas frecuentes

¿Cuál es la manera más efectiva de hacer eructar al bebé, por qué y cuándo hay que hacerlo?

Colóquelo panza abajo sobre su antebrazo inclinado 45 grados, o sobre su hombro. Palmee la espalda de su bebé con golpes suaves de rebote a ritmo cardíaco. Si su bebé tiene aire en el estómago eructara antes de que pase un minuto. Si no eructa en ese lapso, no vale la pena que insista.

¿Cuándo conviene hacerlo eructar?

Entre la toma de un pecho y el otro, o cuando se atraganta y toda vez que llora durante o antes de la mamada.

¿Por qué conviene hacerlo eructar?

Porque mamar con aire en el estómago es incómodo y además, le da sensación de saciedad antes de que haya tomado suficiente.

¿Es mejor amamantar con horario fijo o a demanda del bebé?

Los primeros días conviene practicar la lactancia a libre demanda, sin horarios rígidos, entre lapsos que pueden durar orientativamente de 2 a 4 hs.

  • Los bebés crecen mejor
  • El contenido graso y calórico de la leche materna aumenta
  • Las madres experimentan menos retención de leche, menos dolor de pezones y de infecciones mamarias.
  • Las mamadas frecuentes son un medio de obtener suficiente leche en los primeros meses. Luego de las primeras semanas los bebés se alimentan entre 8 y 12 veces al día (orientativamente cada 3 hs).

¿Cuánto debe durar cada mamada?

La duración de cada mamada no puede ser fija, porque depende de varios factores:

  • La intensidad de la succión. Si su bebé mama vigorosamente durante casi toda la comida, la terminará antes.
  • El número y duración de las pausas. Si hace pocas y breves pausas terminara antes de mamar.
  • La frecuencia de bajadas de leche durante la mamada.

¿Un pecho o dos por mamada?

Esto dependerá de la succión de su bebé: puede tener una succión vigorosa o un poco más débil. Es decir, en algunas ocasiones puede tomar de un solo pecho y estar satisfecho, y en otras, necesitar ofrecerle ambos pechos. Recuerde en la próxima mamada empezar por el pecho que no tomó o que tomó poco.

Cuidados al alta

Los bebés recién nacidos duermen casi todo el día durante su primer mes de vida. No debe ser abrigado en exceso. Deben constatar su temperatura colocando la mano en el tórax o en la espalda del bebé. Si le llama la atención deberá colocarle un termómetro digital en la axila (no utilizar los de mercurio). No tenga en cuenta la temperatura de las manos o los pies del bebé porque siempre estarán más fríos que el resto del cuerpo. Para prevenir contagios se recomienda higiene de las manos y de los objetos que están en contacto con su bebé. Debe evitar el contacto con personas enfermas y lugares muy concurridos, para no exponerlo a infecciones. Con respecto a la posición en que debe dormir su bebé y al “sueño seguro” la Sociedad Argentina de Pediatría recomienda actualmente colocar a los bebés boca arriba para dormir, sobre un colchón rígido, con los brazos por fuera de la sábana, no sobreabrigado y en un ambiente libre de humo (sahumerios, tabaco, etc.). Estas medidas, junto con la utilización del chupete luego de la segunda semana de vida, disminuyen el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del lactante. Todo recién nacido normal debe ser examinado por el médico pediatra luego de las 72 hs. del alta sanatorial. Recuerden cumplir con el plan de vacunación.

Signos de alarma

  • Ictericia.
  • Succión débil o rechazo del alimento.
  • Respiración agitada. La respiración está alterada cuando se acompaña de quejido, tos o cambios de coloración.
  • Vómitos. La expulsión violenta de la leche ingerida. No confundir con la regurgitación.
  • Fiebre. Tomada en la axila con termómetro. Es anormal cuando está por encima de 37,8°c.
  • Hipotermia. Temperatura axilar inferior a 36.2°c.
  • Llanto excesivo o débil.
  • Mal olor, supuración o enrojecimiento alrededor del ombligo.

Para evitar accidentes graves

Recuerde que la mayoría de los accidentes ocurren en el hogar, para evitarlos:

  • Nunca deje solo al bebé, ni siquiera por unos segundos.
  • Nunca deje al bebé al cuidado de otro niño.
  • No utilice para el chupete correas, cadenas ni alfileres de gancho.
  • No deje peluches ni juguetes en la cuna cuando su hijo duerme.
  • Aconsejamos NO ingerir infusiones calientes o cocinar con el bebé en brazos.
  • No deje al bebé solo en la bañera NUNCA.
  • Si viaja en auto, el bebé debe hacerlo en una silla especialmente destinada para tal fin, ajustada con el cinturón de seguridad, en el compartimento posterior del vehículo y de espaldas al conductor.

Recuerden que frente a la aparición de dichos signos deben consultar a su pediatra de cabecera. Ante cualquier duda llámenos al 4808-5400 int. /20456/20457/20458/20453

Esperamos que estos comentarios les sean de ayuda, que se hayan sentido a gusto y bien atendidos durante su estadía en el Sanatorio Anchorena. Nuevamente les agradecemos el habernos elegido y les deseamos muchísima suerte.

Servicio de Maternidad y Neonatología
Sanatorio Anchorena